Acerca de UCCD

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¿Por qué existe UnCaféConDios?
Todos tenemos necesidad de ser amados, reconocidos, apreciados. También quienes recibimos este amor tenemos la necesidad de dar de lo que hemos recibido a quienes nos rodean. Esta es la razón por la que existe Un Café Con Dios. Esta es la razón por la que vivimos y hacemos todo lo que hacemos. Este amor que hemos recibido dirige cada una de nuestras palabras y acciones. No somos perfectos, hemos dedicado cada aliento para dar a conocer el amor que da significado a nuestra vida. 1Jn.3:14-18
Esta es nuestra historia; la de personas heridas e imperfectas que un día escucharon acerca de un Dios que nos ama tal y como somos. Somos personas que empezamos a conocer a este Dios; YHVH, Elohim, El Yo Soy, a través de sus palabras contenidas en la Biblia.

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¿Hacia dónde vamos?
Descubrimos que hay un plan y un propósito por el cual existimos: recibir el perfecto amor de Dios y amarle en respuesta. Pero también entendimos que no hemos respondido a ese amor como deberíamos, al contrario. En ocasiones sin quererlo y otras a propósito pisoteamos este amor invaluable con nuestros pensamientos, palabras y acciones. Pero Dios perseveró y nos expresó una vez más su amor, su perdón y su determinación de dejar la puerta abierta para que regresemos a casa. Este es el milagro y las buenas nuevas. ¿Cómo lo hizo? Lo hizo al hacerse hombre: Jesús el Mesías, Yeshua HaMashiach. El fue el marido que se entrega para morir y dar por terminado el pacto que fue roto por su pueblo por el adulterio. Cancelando en si mismo el pago por nuestra desobediencia. Es el cordero que muere para librar a todo aquel que se arrepienta y ponga Su sangre como señal en los dinteles de su corazón. Exo.12:21-28
Liberando a su esposa de la muerte para poder volverla a tomar para si, resucitando de entre los muertos para presentarse como un novio elegible que espera que nos preparemos para su segunda venida. Nos mostró como amarle, nos enseñó dándole el sentido y significado correcto a la instrucción del Padre y sus mandamientos; como quien toma las cartas de amor escritas por el amado y nos va explicando su sentido, renovando nuestro entendimiento de las mismas. Jer.31:33; Heb.8:10; Heb.10:16

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Nuestro Propósito
Nos mostró como amarle de la misma manera que Él nos ama. Él se entregó para sufrir el castigo que nos correspondía por defraudar un amor tan grande y se entregó por nuestras ofensas y fallas para que así fuera sanado nuestro corazón, nuestra alma y nuestro cuerpo de una vez por todas y pudiéramos responder con la misma clase de entrega. 1Jn.4:9-12
¿Cómo podemos corresponder a un amor así? Haciendo exactamente lo que el Eterno nos dijo que hiciéramos desde un principio y que se aseguró que quedara escrito hasta hoy en 66 libros desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Respondemos amándole con nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras acciones. Amándole con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con todas nuestras fuerzas y amando a los que están a nuestro alrededor como Él nos ha enseñado a amarnos a nosotros mismos.
¿Y cómo se lo expresamos? Conociéndole a través de su legado para nosotros, nuestra herencia; Su Palabra y poniéndola en práctica con Su ayuda al pie de la letra, siguiendo su ejemplo. Lev.26:1-5, Dt.5:29, Jn.14:21-24
Mt.5:18 Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la ley hasta que toda se cumpla. 19 Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
Está es nuestra visión, nuestro motor y nuestro legado; guardar sus palabras y enseñarlas por amor a Él.

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Nuestra Perspectiva
Buscamos conocer las Escrituras desde la perspectiva hebraica original de quienes las escribieron. Hemos conocido y estudiado por muchos años la perspectiva los “padres de la iglesia”, quienes fueron mayormente influenciados por creyentes griegos y romanos. También estudiamos y apoyamos por años en ministerios de diferentes denominaciones cristianas. Nuestro enfoque el día de hoy al profundizar en las Escrituras es buscar hacerlo en el marco en que fueron escritas, sin necesidad de recurrir a 1800 años de dogmas y tradiciones religiosas, culturales y doctrinales hechas por el hombre.

A menudo, el estudio a fondo de las escrituras desde el contexto hebreo original de los autores trae una interpretación diferente de lo que se enseña comúnmente en la perspectiva católica y protestante tradicionales . Creemos que la interpretación original de cada autor de los libros de la Biblia debe ser el fundamento de toda doctrina y es congruente con el resto de libros. También es así como nos encontramos con un medio para llegar a tener una relación más profunda con el Eterno, para estar más conectados con Él a través de la obediencia por amor a sus mandamientos y como resultado de la salvación que nos ha sido dada por gracia a través de su Hijo nuestro redentor Yeshua el Mesías.

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Nuestra Identidad
Logramos conocer nuestra verdadera identidad como Hijos de Dios, como parte de Israel, mediante el estudio de las Escrituras desde la perspectiva hebraica en las que fueron escritas y poniendo todos nuestros prejuicios religiosos, el antisemitismo y la doctrina hecha por el hombre y sus tradiciones a un lado con el fin de entender y vivir sólo Su verdad. Nuestro primer núcleo o enfoque es siempre la familia; el conocer el papel que Dios ha dado a cada integrante de una familia de acuerdo a Su perfecto plan trae liberación, paz, y propósito para nuestra vida y las siguientes generaciones. Una vez que una familia es sanada, restauradas las relaciones en el matrimonio y con los hijos, nuestro siguiente círculo de influencia es la comunidad local donde podemos ser luz en medio de las tinieblas, nuestras vidas y acciones hablan más fuerte que nuestras palabras. Esto es logrado conforme el Espíritu de Dios nos revela quienes somos en Él y entendemos que hemos sido llamados a salir fuera para ser Su pueblo apartado y escogido.

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Lo que creemos
      • Dios (YHVH/Yahweh/Yejovah) es el único y verdadero Dios sobre toda la creación y lo ha sido siempre (Deu.6:04).
      • Él creó el universo literalmente en seis días a través de Su Palabra (Juan 1:03), que más tarde sería revelada como Su Hijo, Yeshua. “Yeshua” es el nombre hebreo del Mesías, que significa “salvación”. Jesús es la transliteración de Yeshua al “Ieosus” griego y luego al Español “Jesús”. La palabra “Jesús” no es un equivalente en Español de “Yeshua”, sino una transliteración al Español de cada letra griega “Ieosus”. “Yeshua” es el nombre hebreo traducido como “Josué” al Español. Nota: Por eso Moisés no podía guiar a los israelitas a la Tierra Prometida. Josué tenía  que ser quien los dirigiría porque él era el prototipo del verdadero “Yehoshua” quien guiaría a su pueblo al final de los tiempos a la verdadera tierra prometida. Era una indicio para el nombre de la venida del Mesías.
      • Desde la creación hasta el Monte Sinaí, la humanidad estaba ofendiendo tanto a Dios con sus pecados (violando todas las leyes y las instrucciones que les había dado oralmente) que les envió sus instrucciones (Su Ley) en forma escrita con el propósito de ayudarles a entender claramente la diferencia entre el bien y el mal y para crear patrones en su vida que traerían bendiciones y una conexión con Él (Gálatas 3:19).
      • El sistema de sacrificios fue creado con el propósito de evitar temporalmente la ira de Dios, alejándola de su pueblo y su pecado. También fue establecido como un símbolo profético de lo que se completaría con la venida del Mesías (Heb 9:1-9).
      • La “Palabra” que habló Dios en el Génesis para crear el universo fue la misma palabra que se envió en Juan 1:1 para convertirse en carne. Esta “Palabra” que habitó entre nosotros se llamaría “Yeshua”.
      • Creemos que Yeshua (Jesús) es el Mesías profetizado en el Antiguo Testamento, el Hijo de Dios, creador del cielo y la tierra y enviado por El Padre con el fin de pararse en la brecha por Adán, y por lo tanto por toda la humanidad (1 Cor.15:22). Yeshua es de origen divino y es YHVH/Dios. (Isaías 44:6, Apocalipsis 22:13)
      • Para que una persona sea salva debe primero entender que ha roto la ley perfecta de Dios y está condenado por su pecado a la destrucción eterna lejos de la presencia de Dios todopoderoso (Deu 11:28, Rom 6:23). A continuación, debe aceptar la sangre de Yeshúa / Jesús sobre los postes de la puerta de su corazón y creer que aparte de la muerte, sepultura y resurrección de Yeshua no hay otro camino para la salvación.
      • En el momento en que se lleva a cabo la conversión es la responsabilidad del creyente el someterse a las enseñanzas de su nuevo Rabí o Maestro Yeshua/Jesús”, ser bautizado (sumergido) en Su nombre y seguirle todos los días de su vida (Lucas 9:23, 1 Corintios 9:24).
      • Creemos que la mejor manera de hacerlo es rodeándose de una comunidad de creyentes que tienen la misma pasión ~ el ser más parecidos a Él todos los días. Estar en una comunidad local de creyentes es fundamental para el crecimiento espiritual, el mantenerse a cuentas y alcanzar la madurez de los dones espirituales.
      • Creemos que es el Ruaj Hakodesh/Espíritu Santo de Dios quien nos guía a la verdad, nos enseña y recuerda las palabras de Su Instrucción de manera personal y nos da la capacidad de ponerlas en práctica. Es quien da dones espirituales y capacidades a cada creyente para cumplir el propósito de YHVH/Dios para su vida y para con el cuerpo del Mesías. Romanos 8:7-11
      • Lo que Yeshua llevó, clavó y consumó en la cruz fue el castigo que la Ley de Dios exigía como pago por desobedecer los mandamientos de Dios. Es por eso que ya no estamos bajo la ley del pecado y de la muerte sino bajo la gracia como dice Pablo en Romanos 6:14. La Ley de Dios nunca fue abolida porque vino la fe en Cristo, como explica Pablo audazmente en Romanos 3:31 “¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley”.
      • Lo que se destruyó en la cruz fue el poder del pecado y la pena del mismo sobre toda la humanidad. Lo qué fue cambiado y “eliminado”, fue el sistema sacerdotal de sacrificios hecho por simples hombres debido al sacrificio perfecto por nuestro verdadero Sumo Sacerdote y Rey Mesías (Hebreos 9-11). 1 Juan 3:4 dice que “El pecado es la transgresión de la Ley”. Por lo tanto, si hacemos a un lado la Santa Ley de Dios eliminamos la única definición de lo que es pecado en la Biblia. Si no hubiera Ley de Dios-instrucciones, entonces no habría pecado. Si no hubiera pecado, no podría haber ninguna maldición. Si no hubiera maldición no habría necesidad de la sangre de nuestro Salvador.
      • Creemos que los creyentes en Yeshua de hoy deben vivir su vida exactamente como vivieron los creyentes del primer siglo; guardando la Torá-Ley de la mejor manera posible a través del conocimiento, revelación y dirección del Espíritu de Dios. Ellos se negaron a permitir que las tradiciones y doctrinas de los hombres de su tiempo truncaran o hicieran a un lado las instrucciones de Dios. Creemos que el apóstol Pablo ha sido mal interpretado en gran medida en cuanto a este tema y en todos sus escritos se puede entender el apoyo a la Torá cuando se lee sin el prejuicio antinómico de las denominaciones, y en su lugar se lee a través de la perspectiva hebrea original en el que los escribió.
      • Aunque estamos convencidos de que la Torá está viva para nosotros hoy, debido a que estamos en la dispersión, no es físicamente posible mantener una gran parte de la Ley hasta que el Mesías regrese. Creemos en honrar al Padre por medio de guardar Sus mandamientos de la mejor manera que podemos hacerlo hoy. 1 Juan nos dice que no hay otra manera de demostrar que amamos a Dios que guardando sus mandamientos. Así que lo hacemos, siendo guiados por el Ruaj HaKodesh (Espíritu Santo) al buscar amarnos unos a otros en Su gracia.
      • El guardar la Torá no es un requisito para la salvación como se explica en Hechos 15 y la carta a los Gálatas, pero si es una prueba viviente de que le amamos a Él (1 Juan 5:2-3).
      • A través de Su muerte, Yeshua se hizo cargo del Sumo sacerdocio y por Su sacrificio de sangre perfecto, Su Padre estará eternamente satisfecho y el hombre tendrá por siempre la posibilidad de entrar en la presencia del Todopoderoso YHVH/Dios (Heb 9:11-12) a través de la la sangre del cordero.
      • Algún día, nuestro Mesías volverá a la tierra para redimir a todos los que son suyos, que han sido injertados en la ciudadanía de Israel (Rom 11, Efesios 2). Entonces reinará en la Nueva Jerusalén por 1000 años (1 Tesalonicenses 3:13, Apocalipsis 20:4).
      • Después de ese período, Dios levantará a el resto de los muertos y toda la tierra será juzgada en el Juicio del Gran Trono Blanco (Apocalipsis 20:5). Todos aquellos que no tienen sus nombres escritos en el Libro de la Vida del Cordero serán arrojados al lago de fuego y los enemigos de Dios dejarán de ser (Apocalipsis 20:11-12).
      • Hasta entonces, permaneceremos fieles a la obra a la que Él nos ha llamado, que es “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, mente, alma y fuerzas, y amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Lucas 10:27) .
      • Permanecemos fieles a Dios mediante el estudio de Su Palabra y obedeciendo Sus mandamientos e instrucciones que el Espíritu nos enseña en nuestros caminos individuales (1 Juan 2:3-4).

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