10 Devarim – 5ª Palabra

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por Pablo Andrés ZP @UnCafeConDios.com

Recuerda que las 10 palabras o preceptos de YHVH son dadas a quienes reconocen que YHVH es Su Dios y le obedecen por amor. No se puede tomar solo un precepto e ignorar los demás. Por ejemplo, si como padre exijo a mis hijos que guarden las palabras y preceptos pero yo primero no hago lo mismo, eso me convierte en un hipócrita y me resta autoridad cosa que Yeshua señaló a muchos maestros de la Escritura en su tiempo. Aún así Yeshua dijo;

2 “Los escribas y los Fariseos se han sentado en la cátedra de Moisés. 3 De modo que hagan y observen todo lo que les digan; pero no hagan conforme a sus obras, porque ellos dicen y no hacen.

Mat 23:2-3 (NBLH)

Es decir que aunque los maestros carecieran de autoridad por su hipocresía, la instrucción de YHVH dada por Moisés debe seguirse pues a Dios daremos cuenta por nuestras acciones no a los hombres. Así también es de Dios de quien recibimos nuestra recompensa por ser obedientes, que en este caso de esta palabra es una larga vida y que nos vaya bien. Entonces, si los padres o maestros siguen o no la instrucción de Dios esto no exime a los hijos o discípulos de su propia responsabilidad. A cada uno se le pedirá cuentas por sus propias acciones. De esto habla el profeta Ezequiel (Eze.18) cuando dice;

19 Y ustedes dicen: ‘¿Por qué no carga el hijo con la iniquidad de su padre?’ Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos Mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá. 20 El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo. La justicia del justo será sobre él y la maldad del impío será sobre él.

Eze 18:19-20 (NBLH)

Con este trasfondo vemos la siguiente dabar-palabra:

12 “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días sean prolongados en la tierra que YHVH tu Dios te da.

Exo 20:12 (NBLH)

Así como es justo y necesario honrar al Dios de la creación quien nos creó, es dada la instrucción de dar honra (ante todo esto es obediencia) a nuestros procreadores en la tierra. En la carta a los Efesios Pablo repite esta instrucción:

1 Hijos, obedezcan a sus padres en el Señor, porque esto es justo. 2 Honra a tu padre y a tu madre (que es el primer mandamiento con promesa), 3 para que te vaya bien, y para que tengas larga vida sobre la tierra.

Efe 6:1-3 (NBLH)

Y a los Colosenses escribe:

Hijos, sean obedientes a sus padres en todo, porque esto es agradable al Señor.

Col 3:20 (NBLH)

Este mandamiento está directamente relacionado con nuestro amor y honra a Dios, ya que la imagen que tenemos en la tierra de YHVH a quien no vemos son los padres a quienes si podemos ver. Si no estoy dispuesto a obedecer a mis padres a quienes puedo oír y ver físicamente, mucho menos lo haré con el Padre celestial a quien no puedo ver.

16 Honra a tu padre y a tu madre, como YHVH tu Dios te ha mandado,

Deu 5:16 (NBLH)

En estos textos además se señala la razón primaria por la cual debemos honrar a los padres y nota que no es por amor, gratitud, o porque tengamos el deseo de hacerlo. Las razones que se dan por las cuales debemos honrar/obedecer a los padres son;

  • Porque Él lo ha ordenado.
  • Porque es justo
  • Porque esto agrada a Dios

Hasta aquí, el honrarles/obedecerles no depende de quienes o de como son los padres en cuestión. Solo basta recordar que la primer generación de hijos e hijas que recibió esta instrucción por escrito fue aquella que tuvo que deambular por el desierto 40 años porque sus padres fueron rebeldes para con Dios y morirían en el desierto. La obediencia y la honra a los padres no está condicionada a como sean los padres o si ellos han sido perfectos en su obediencia a Dios. La manera en que les honramos es siguiendo el mismo orden establecido en las primeras tres palabras para con Dios:

  1. Reconociendo que son quienes nos dieron la vida y por lo tanto merecen nuestra obediencia.
  2. No haciendo nada que pueda traerles vergüenza o deshonra.
  3. No hacer algo que les mal represente, por el contrario procurando que nuestras acciones provoquen orgullo y agreguen valor al nombre que nos han dado, evitando hacer juramentos en Su nombre.

Encuentro una única cláusula de excepción en cuanto a la honra y obediencia a los padres. Esta se da cuando los padres (o cualquier otra persona) ordenan a los hijos desobedecer alguno de los mandamientos de Dios. En este caso como dijeron Pedro, Juan y los apóstoles:

Pero Pedro y Juan respondieron diciéndoles: —Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios,

Hechos 4:19 (RVR1995)

29 Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: —Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.

Hechos 5:29 (RVR1995)

Un consejo a los padres, para facilitarles a los hijos el cumplir con las palabras e instrucciones de Dios y que reciban la bendición de larga vida y que les vaya bien: El obedecer a Dios ya requiere de un esfuerzo pues va en contra de nuestra naturaleza, nuestra carne o ego. Para poder obedecerle, YHVH nos ha dado a través de Su Espíritu la libertad y capacidad de cumplir con su “Ley perfecta de la libertad que trae bienaventuranza a quien permanece en ella (Stg.1:25) que es un yugo fácil y una carga ligera (Mat.11:30).

—> Procuremos no imponer más de lo que ya Dios ha pedido de nuestros hijos, nuestra propia ley, nuestra tradición, gustos y costumbres particulares más allá de lo que la Escritura enseña. Estos SI se pueden convertir en un yugo pesado que es precisamente de lo que habla Yeshua a los maestros de la Ley cuando dice:

Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.

Mat 23:4 (RVR1995)

Se refiere a las leyes, tradiciones y costumbres que los fariseos imponían a las personas que ni siquiera ellos mismos querían cumplir pero demandaban que las personas observaran incluso antes que obedecer los mandamientos de Dios (Mat 15:3-7). Todos tenemos nuestras propias leyes, tradiciones y costumbres en casa, en la congregación donde asistimos, en cada cultura y en cada sociedad.

En mi opinión es en estas cosas donde debemos ser flexibles: No con las palabras, instrucciones y preceptos de Dios, sino con nuestras leyes, tradiciones y costumbres fuera de la Palabra que nos han inculcado y enseñamos. En este sentido aplico la siguiente parte de los textos que leímos que va dirigida ahora a los padres;

4 Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Efe 6:4(RVR1995)

Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.

Col 3:21(RVR1995)

Seamos de ayuda para que nuestros hijos guarden los mandamientos de Dios y facilitemos el que nos honren y ¡sean bendecidos por ello!

¡Shalom! — Andrés Zúñiga Peregrina

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